Las patatas de Five Guys
El otro día descubrí que las patatas de Five Guys no tienen gluten. Acabábamos de aparcar en la puerta del edificio y tenía tanto cansancio acumulado que pensé que si subía a casa y me comía el kimchi y los restos de pollo moriría de inanición.
Me quedé un rato mirando al vacío. Dani y Olivia estaban entretenidos. Es algo que hacemos a menudo. Nos gusta quedarnos un rato en el coche antes de subir a casa. Si tenemos que llamar a alguien lo hacemos y si no hay nada que hacer nos quedamos sentados, bajamos las ventanillas y miramos a lo lejos. Antes contemplábamos los árboles pero ahora lo único que vemos es un Burger King. El caso es que aprovechando que ellos no me veían, recordé que una chica celiaca a la que sigo siempre hace vídeos comiendo en Five Guys. Pregunté al Chat GPT y, efectivamente, las patatas de Five Guys no tienen gluten.
Y no solo eso. Las patatas ni tienen gluten ni comparten freidora con nada que pueda tenerlo por lo que el riesgo de contaminación es extremadamente bajo. Bueno, extremadamente tampoco pero yo me lo creí, claro.
Las patatas tardaron veinticinco minutos en llegar y para recibirlas, me duché y me puse el pijama. Me las comí en frente de la televisión, con cinco sobres de mayonesa y dos de kétchup. Fui feliz, muy feliz. Estos chicos de Five Guys son brillantes. La comida sin gluten, igual que la comida espacial, es el futuro. Mi hamburguesa venía envuelta en dos hojas de lechuga pero todo sabe mejor con patatas fritas y un montón de salsa. Casi había olvidado cuánto me gusta mojar y mojar hasta que no me quedan patatas y tengo que terminarme la salsa con los dedos. Menos mal que no me comí el kimchi.
Tamara Tossi ©
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