A las Mujeres Afganas
No sé porque se habla tanto de guerras cuando lo único que habría que decir es que se trata de una cuestión de pelotas.
En tiempos de guerra el polvo de las aceras se levanta más que de costumbre y a veces esa polvareda llega hasta nuestras casas y nos obliga a rascarnos los ojos para ver con claridad. Entre todas las imágenes que nos llegan desde Kabul hay quien tiene armas y listas de mujeres y niños y algo que les quema las entrañas.
A mí me gustaría dirigirme directa…



